sábado, 7 de octubre de 2017

Que lean esto los "superrevolucionarios" de salón

"Un principio democrático y una posición de principio", por Enrike Kuadra (imagen: ex preso político comunista Pepe Balmón  junto al abogado comunista, y ex preso también, Juan Manuel Olarieta)

Enrike Kuadra Etxeandia. Expreso político del PCE(r) y de los GRAPO

El movimiento generado en el pueblo catalán en favor de la celebración de un referéndum está haciendo aflorar una realidad soslayada por el régimen político español: el problema nacional, o lo que es lo mismo, la no solución democrática de las aspiraciones nacionales de los pueblos oprimidos por el Estado español. Sean cuales sean las condiciones y el resultado del referéndum en Catalunya el día 1-O, el movimiento generado por su celebración lleva ganada una batalla de enorme calado estratégico: ha obligado a todas las fuerzas políticas, sociales, económicas, culturales…, a dejarse de ambigüedades y tomar partido en uno u otro sentido. Y ha puesto al descubierto, como pocas veces en los últimos cuarenta años, la verdadera esencia reaccionaria de la oligarquía financiera y del Estado del que se sirve para ejercer su dominio.

En cualquier caso, más allá de esta constatación, lo que aquí nos interesa expresar es cómo entiende el derecho de autodeterminación (o de decidir) la clase obrera, el proletariado revolucionario, los comunistas. Para cualquier demócrata, y especialmente los comunistas, cualquier análisis sobre la opresión de los pueblos y el derecho de autodeterminación, pasa por entender a su gran teórico sobre el tema: Lenin.

La definición más contundente que estableció Lenin al respecto fue que «el derecho de autodeterminación de las naciones significa exclusivamente el derecho a la independencia en el sentido político y a la libre separación política de la nación opresora. Concretamente, esta reivindicación de la democracia política significa la plena libertad de agitación en pro de la separación y de que ésta sea decidida por medio de un referéndum de la nación que desea separarse. Será difícil encontrar mayor coherencia y razón histórica que la que reflejan estas palabras a la hora de definir este derecho desde una posición de principio.

Así pues, para los comunistas, no existe otro pronunciamiento que no sea a través de un referéndum. Éste, es un derecho inalienable de los pueblos de las naciones que desean separarse. Es, por tanto, un principio de la democracia política que no ofrece discusión alguna ni interpretación sesgada de su esencia, forma parte del derecho natural de los pueblos. Todo lo demás que no sea su reconocimiento es una falacia.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Ha hecho aflorar que 2 millones no es el 90% de Cataluña