miércoles, 4 de octubre de 2017

EEUU incapacitado para responder

PL.- El secretario de Estado, Rex Tillerson, confirmó hoy la reducción del personal diplomático estadounidense en Cuba, aunque admitió carecer de respuestas definitivas sobre los incidentes reportados por sus funcionarios en la isla caribeña.


En un comunicado emitido este viernes, el titular apuntó que en los últimos meses empleados de la sede diplomática en La Habana sufrieron afectaciones de salud de naturaleza desconocida, con síntomas como pérdida auditiva, mareos, dolor de cabeza, fatiga y dificultad para dormir.

De acuerdo con Tillerson, que se refiere a los hechos como 'ataques', los investigadores no han podido determinar quién es responsable o qué los está causando.

'Cuba nos ha dicho que continuará investigando', agregó el secretario de Estado, quien dijo que continuarán cooperando con la isla en este esfuerzo, y ratificó que las relaciones diplomáticas con el país vecino se mantienen.

Según el jefe de la diplomacia norteamericana, el trabajo de la misión diplomática en el país caribeño se guía 'por los intereses de seguridad nacional y de política exterior de Estados Unidos'.

El comunicado de Tillerson ratificó la información dada este viernes por dos funcionarios de la entidad federal de que el Departamento de Estado ordenó hoy la salida del personal no urgente asignado en la Embajada en La Habana, así como de todos los familiares.

El texto indica que esta medida se mantendrá hasta que Estados Unidos considere que Cuba garantiza la seguridad de sus diplomáticos, a pesar de que el país caribeño dio a conocer en agosto pasado que se ampliaron y reforzaron las medidas de protección y seguridad a la sede, su personal y las residencias diplomáticas.

El paso de este viernes se dio pocos días después de que la isla caribeña instara a Washington a no politizar un asunto de esta naturaleza y a que no se tomaran decisiones apresuradas y sin sustento en evidencias y resultados investigativos concluyentes.

Durante una reunión con Tillerson el martes pasado, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, le reiteró la seriedad, celeridad y profesionalismo con que las autoridades de su nación han asumido este asunto.

Igualmente, le transmitió que de acuerdo con los resultados preliminares obtenidos por las autoridades cubanas en su investigación, la cual ha tenido en cuenta datos aportados por las estadounidenses, hasta el momento no hay evidencias de las causas y el origen de las afecciones de salud reportadas.

Durante el diálogo Rodríguez le ratificó la importancia de que las autoridades norteamericanas cooperen de forma efectiva con las de la isla para el esclarecimiento de unos hechos de los que no existen precedentes en Cuba.

La decisión de hoy ocurre luego de que personas interesadas en dar marcha atrás al proceso de normalización de relaciones entre ambos países, como el senador republicano Marco Rubio, pidieran a Tillerson el cierre de la Embajada en la isla caribeña y poner fin a los nexos diplomáticos.

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