miércoles, 6 de septiembre de 2017

"Por supuesto que tenemos infiltrados en el Ejército de EEUU"

Alejandro Cao de Benós es la voz de la República Popular de Corea del Norte en Occidente. En un escenario en el que el ruido de las detonaciones y la retórica hostil parecen imponerse al diálogo racional, hemos querido recurrir a su punto de vista en un intento de profundizar en la lógica de un régimen que desde Occidente se percibe como una amenaza a la seguridad mundial. 

¿Qué busca realmente Pionyang con sus exhibiciones de fuerza? ¿Es esta puesta en escena pre-bélica una estrategia políticamente rentable para los gobiernos implicados? ¿Como recibe el gobierno de Kim Jong-un las sanciones de la comunidad internacional? ¿Hay motivos para temer un conflicto armado? Desgranamos estas y otras cuestiones con el "delegado especial" de Corea del Norte, que nos atiende amablemente por teléfono.

RT: Al igual que en nuestra anterior entrevista, comenzamos hablando de sanciones recientes: ¿Qué consecuencias pueden tener estas sanciones a medio o largo plazo en la economía norcoreana? 

A.C.: Las consecuencias son mínimas. Corea del Norte ha desarrollado su industria nacional desde su creación (1948) para no depender del extranjero. Es verdad que, lógicamente, estas sanciones complican mucho las importaciones y las exportaciones pero, al final, aunque cueste más tiempo y más dinero, siempre hay formas para evadirlas y siempre hay gobiernos, personas y empresas a las que no les importan estas sanciones porque, como suele decirse, 'business is business'. Hay muchísima gente interesada en hacer negocios con Corea del Norte: yo mismo recibo a diario cientos de peticiones. Vivimos en un mundo capitalista y globalizado en el que, si una empresa no se desarrolla, muere. Por eso quieren seguir comerciando y ganando dinero, esa es la norma del capital: al final, lo que interesa es hacer negocio. Es la ironía de recibir sanciones por parte de países con ideología capitalista: que, en el fondo, su única ideología es el dinero, y el dinero está por encima de todas las ideologías y también de las sanciones. 

RT: En una entrevista reciente, se refería usted al comportamiento internacional de China y de Rusia como "una diplomacia de doble cara", destinada a satisfacer sus propios intereses y al mismo tiempo a pertenecer al sistema capitalista...

A.C.: Ni a Vladímir Putin ni a Xi Jinping les hace ninguna gracia que los norteamericanos se estén quedando con el control del mar del Sur de China ni sus intentos de predominio en la esfera asiática. Eso les bloquea el comercio y les somete a cierto control militar. De ahí las protestas contra el escudo antimisiles: en apariencia se trata de unas pequeñas baterías, pero están equipadas con un radar de banda x muy potente que puede espiar, y de hecho va a espiar, tanto al Ejército ruso como al chino. 



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