domingo, 30 de noviembre de 2014

Noticias de los brigadistas médicos cubanos

Nota: el titular de arriba es genérico (esperamos poner muchos más). Lo advertimos porque en esta ocasión no se trata de un médico, sino de un enfermero. Entrevista realizada en Monrovia (Liberia) a Eduardo, destacado en ese país africano y que trabaja como Supervisor en el hospital Hermanos Ameijerias de La Habana.


Buenas tardes Eduardo, para comenzar esta conversación, más que entrevista, ¿tienes alguna misión anterior?

Eduardo:  Cumplí misión en la República Bolivariana de Venezuela, formando parte de un equipo quirúrgico de la Misión Milagros. 

¿En qué periodo estuviste allá, y por qué tiempo?

Eduardo: 3 años, del 2007 al 2009.

¿Cómo fue la selección para esta misión que muchos consideran la más peligrosa que ha tenido Cuba en todos sus años de internacionalismo, y dime si hay algo de cierto en la propaganda de que fueron presionados para venir?

Eduardo: La selección para esta misión fue muy rigurosa, fuimos llamados al Departamento de Enfermería varios compañeros del Hospital, se nos pidió la disposición para esta misión y la dimos. De todos ellos se escogieron a 5, dentro de los cuales estaba yo, nos presentamos en la UCCM (Unidad Central de Colaboración Medica), en la que luego de un entrenamiento intensivo, con profesores del IPK y la OMS, con la realización de un examen médico y estomatológico, fui seleccionado solo yo, lo que constituyó para mí un gran honor, y acerca de si fuimos presionados para venir, esa es una de las tantas mentiras absurdas que se dicen de nuestra patria, allá no se presiona a persona alguna para que salga a cumplir una misión, la prueba de ello, es el dolor de los otros 4 que no fueron escogidos, pero que tendrán otras posibilidades, lo mismo aquí en África si se mantiene la epidemia de Ébola o en otras misiones, pues son un personal muy capacitado.

¿Al llegar a Liberia, comenzaron a trabajar de manera rápida?

Eduardo: No, al llegar aquí, continuamos preparándonos, cumpliéndose cada una de las etapas programadas, primero la parte teórica y luego la práctica, que nos fue más fácil, por la calidad del entrenamiento recibido en Cuba, además tuvimos la suerte de que profesores de los que nos entrenaron allá, continuaron con nosotros aquí, como la Doctora Federica, que trabaja con la OMS. Gracias a eso las fases 1 y 2 de ese fueron fáciles de superar, y comenzamos la fase 3, directamente en la zona roja, con mucha confianza, fueron diez días de preparación intensa, pero ya estamos listos para la tarea que vinimos a cumplir.

Eduardo, algo que no nos has dicho, es que fuiste el primer enfermero cubano en entrar a la zona roja, y que por la reparación que tienes, hoy estás como mentor del resto de los subgrupos, cuya preparación debe terminar el día 4 de diciembre.

Eduardo: Sí, tuve la dicha de ser el primer enfermero cubano en entrar a la zona roja y ahora trabajo en la preparación del resto de mis compañeros, transmitiendo lo que aprendí, de manera que logremos minimizar los riesgos y mejorar la calidad del trabajo con el paciente.

¿Del Ébola, como enfermedad, que es lo que más te preocupa, o que es lo que más te ha impactado?

Eduardo: Lo que más me ha impactado de esta enfermedad es su alta letalidad y el grado de deterioro que causa en esos pacientes de manera rápida, no cree en edades, sexos, razas y lo más duro ver morir niños, creo que ningún profesional se prepara para verlos morir. Sinceramente me ha provocado en varias ocasiones que se me salgan las lágrimas, y nos sentimos impotentes ante eso.

¿Cómo te sientes hoy y cómo ves al resto de la brigada?

Eduardo: La brigada está en muy buen momento, lo primero es que tenemos una buena dirección, el Dr. Dupuy con su equipo se multiplican para atendernos y resolver el más mínimo de los problemas, la selección del personal fue buena, hay mucha disciplina, el deseo de trabajar, ser útiles y ayudar a detener esta epidemia priman en todo momento, la moral es muy alta.

Mensajes para la patria

Eduardo: Al pueblo de Cuba, que confíen en nosotros, que las tres brigadas que estamos aquí en África para ayudar a detener la epidemia de Ébola, no les haremos quedar mal. A la dirección de la Revolución, que no los defraudaremos, y que lo que más ansiamos es terminar de manera exitosa nuestro trabajo aquí, regresar todos, sanos, y poder estrechar la mano nuevamente del General del Ejército al bajar por las escalerillas del avión. A mis compañeros del Hospital, a los que conozco y a los que no, un afectuoso saludo, es un orgullo para mí representarlos aquí, a la Dirección del Departamento, gracias por la confianza, y muchas felicidades por el día Latinoamericano de la Salud. A mi familia, un abrazo y nos vemos pronto.

Hermano, gracias por el tiempo que me has dedicado.

Eduardo: Gracias a usted, Doctor.

No hay comentarios: