jueves, 26 de agosto de 2010

Dicen que la cara es el espejo del alma

Juan Carlos no ha podido ir a la boda del hijo de su cuñado, el ex rey Constantino de Grecia hoy parásito y ayer golpista (por cierto vaya braguetazo que ha dado su vástago desposándose con una millonaria).El Borbón tampoco fue al mundial de fútbol de Sudáfrica, en Santiago de Compostela lo vimos caminar con dificultades (traspiés incluido), ayudado por un bastón y fue el último (de la enorme tropa regia) en llegar a Mallorca para descansar de su “trabajo”.

Ayer, en una televisión dijeron que no fue a la boda griega porque aún convalece de su operación de pulmón. Pues sí que dura la convalecencia de la que, en su día, denominaron "pequeña intervención quirúrgica" para extraerle un pequeñito quiste, por supuesto benigno. Dicen que la cara es el espejo del alma. De ser cierto, y viendo la carita de arriba, parece que su alma tiene ganas de subir al Reino de los Cielos.

¡Qué carcajadas me provocan los medios españoles cuando hablan de oscuridad en torno a la salud de Fidel Castro o el mandatario coreano Kim Jong-iL!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La clase politica y la elite financiera española están acojonados por la posibilidad cierta de que el monarca se vaya pronto al otro barrio, ya que no ven a su hijo parásito don Felipe como un heredero de fiar. Hace poco, a la pregunta de qué haria si llegara la tercera república, el heredero contestó sin dudar que él se largaria del pais, se supone que con los bolsillos bien llenos, demostrando cuanto quiere a su amada España.

Anónimo dijo...

TERCERA YAAAA

Anónimo dijo...

Tiene que estar más cerca:

- REPÚBLICA

- SOCIALISMO

- AUTODETERMINACIÓN de los Pueblos que forman el actual Estado español.

Habrá que lucharlo, sin duda.